Esa ciudad donde sientes paz.
Esa ciudad que se siente como hogar.
Esa ciudad que te reta,
pero también saca lo mejor de ti.
Esa ciudad donde imaginas una familia.
Donde anhelas pasar la Navidad.
Donde te sientes ganador,
aunque tu mundo esté quebrado.
Esa ciudad cuyas calles amas,
sus atardeceres, su gente,
su forma de abrazarte sin prometerte nada.
Esa ciudad que, sin saber cómo,
empiezas a llamar hogar.
Quisiera encontrar esa ciudad.
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